Posteado por: Julio J. | 21 diciembre 2009

Polémica episcopal: Munilla a San Sebastián

El pasado 21 de noviembre el papa Benedicto XVI nombró obispo de San Sebastián a José Ignacio Munilla, actualmente obispo de Palencia. En principio, la noticia debería ocupar, como los restantes nombramientos episcopales, unas pocas líneas en los periódicos locales. Sin embargo, este vez fue diferente. Ni San Sebastián es una diócesis cualquiera, ni José Ignacio Munilla es un obispo al uso.

De las tres diócesis vascas, la guipuzcoana es tal vez la que presente un carácter más puramente euskaldún; tierras antaño de gran tradición y profundas raíces religiosas, la secularización la está golpeando de un modo particularmente intenso. Cifras de práctica religiosa, de vocaciones religiosas, de alumnos matriculados en clases de religión bajo mínimos. Y José Ignacio Munilla, que  el 9 de enero tomará posesión de la catedral del Buen Pastor, es el segundo obispo más joven de España, responsable de la Pastoral Juvenil en la Conferencia Episcopal Española, habituado a la evangelización en los medios de comunicación, conocido por su claridad al exponer la doctrina cristiana, y párroco que dejó un recuerdo imborrable entre sus feligreses de Zumárraga, durante los 18 años que estuvo al frente de ellos.

Sin embargo, las reacciones no se han hecho esperar: la prensa no tardó en hacer conjeturas, denunciando que el nombramiento formaba parte de una estrategia bien programada para cambiar el rumbo de la iglesia vasca, y poniendo en evidencia el supuesto perfil ¨no nacionalista¨ y ¨ultraconservador¨ de Munilla. A finales de diciembre, un grupo de sacerdotes guipuzcoanos, el 77% de los párrocos, suscribieron una carta para expresar su ¨malestar¨ por el nombramiento. No han faltado tampoco golpes bajos, insultos e increíbles difamaciones, como la protagonizada por el franciscano de Aránzazu José Arregui, que ha acusado públicamente a Munilla de ¨conspiración¨, posteriormente desmentida por Xabier Murua, sucesor del obispo en la parroquia de Zumárraga. Declaraciones de políticos, de agentes sociales, grupos de apoyo en las redes sociales, páginas web que agrupan  los detractores… Quizá debemos remontarnos a 1995, cuando el abulense Ricardo Blázquez fue nombrado obispo de Bilbao, para recordar otra polémica semejante por un nombramiento episcopal.

No cabe duda de que la situación en el País Vasco es compleja, y que los factores políticos y religiosos se entremezclan. ¿Pero es justo utilizar paradigmas exclusivamente políticos para valorar este nombramiento?

Detrás del nombramiento de Munilla hay un deseo de revitalizar la Iglesia vasca, antaño una de las más fecundas de España. Se envía a la diócesis donostiarra a un obispo joven, preparado, dinámico, entusiasta y que no rehuye los medios de comunicación. Los sacerdotes que ahora protestan por el procedimiento de elección de obispos (y que no protestaron en ocasiones anteriores, en las que se siguió el mismo procedimiento), no tendrán más remedio que dejar a un lado los prejuicios y aceptar desde la fe el nuevo obispo, dispuestos a colaborar lealmente con él y a construir la comunión diocesana. Y el obispo, sin duda, tendrá que escuchar, saber delegar, coordinar y aceptar la legítima pluralidad eclesial, hasta hacerse con las riendas de una iglesia compleja, envejecida y politizada.

A partir del 9 de enero, veremos cuál es el Munilla verdadero: el duro e intransigente conservador que pintan sus detractores, mano derecha del cardenal Rouco en tierras vascas, o el cercano párroco que ayudaba a sus fieles a pasar el mono, el aizkolari de Dios, como lo han denominado algunas entrevistas. Los que le conocemos, sabemos que se va a ganar a la gente y se meterá la diócesis en el bolsillo con paciencia, humildad y fe.

Anuncios

Responses

  1. Pues, yo digo lo que he leido por ahí, que el 33% de los que no han firmado (suponiendo que no hay abstenciones), podrían haber apoyado con declaraciones explicitas a su nuevo Obispo, no?
    La verdad, es que hay que rezar por Munilla, pues la que le viene encima no es cosa baladí.
    Yo estoy con él.

  2. Un comentario mágnifico. Ojalá mucha gente lo leyese. Has sabido expresar lo que mucha gente piensa. Lo que pasa es que al mal hace mucho ruido.
    De nuevo mi gartitud.
    Felices y santas fiestas.

  3. El Obispo MUNILLA dijo VERDAD

    Visto como las gentes se rasgan las vestiduras para condenar al obispo Munilla por lo dicho en la entrevista del día 14-01-10 en la SER, algo gordo y verdadero ha debido decir.
    ¿A ustedes les extraña los males de nuestra sociedad?: violaciones, mujeres asesinadas, padres maltratados por sus hijos, profesores amenazados y despreciados por sus alumnos, robos con violencia, divorcios, abortos, terrorismo, políticos corruptos, jueces prevaricadores, y pueden seguir… y en las escuelas pretenden quitar los mandatos evangélicos, con la aberración de sustituirlos por… ¡leyes humanas!-
    Es monstruoso pensar que Munilla pretende comparar la catástrofe de Haití con la delicada situación española ¡despreciando a todos esos inocentes!- ¿No habrá querido advertirnos de que nuestra sociedad, actúa con conductas más perniciosas que las catástrofes de este mundo?-
    Un teólogo le dice: Para una persona que cree en Dios, lo más sagrado es la vida humana.-
    ¿No será… LA VIDA ETERNA?… ¿y por ende la vida humana, que es sagrada para los que creen y para los que no creen en Dios?-
    El obispo de San Sebastián dijo la verdad.-

  4. EL OBISPO DIJO UNA ¡GRAN VERDAD!

    Monseñor Munilla, en la entrevista que la periodista Gemma Nierga le hizo en el espacio La Mañana en la SER, dio en el clavo con sus declaraciones, y no tiene que rectificar nada señor Lehendakari del Gobierno Vasco, porque ha dicho absolutamente LA VERDAD.-

    Visto la virulencia conque religiosos, políticos, escritores, periodistas, teólogos y demás gentes, se rasgan las vestiduras (y hasta las entrañas), para “condenar” al obispo Munilla, algo “gordo” y “verdadero” ha debido decir, porque sería propio de gente “sinsorga” atacarle de esa manera si lo que ha dicho “no es verdad”, ya que en ese supuesto sería mas correcto advertirle y sacarle de su error con argumentos de caridad cristiana (o no hacer “ni caso” a lo dicho, por… “estupidez”).-

    Pero no.- Munilla ha dicho una gran VERDAD, y eso, duele a los que se quieren erigir en pedestales de “sabiduría” para que la plebe “los aplauda”.-

    A los soberbios, les sale como un resorte eso de… “ha blasfemado”, “crucifiquémosle”, que es lo que en el fondo vienen ha decir y querer todos esos críticos del obispo.-

    El obispo Munilla ha dicho que: es un mal más grande el que nosotros padecemos que el que esos inocentes sufren, refiriéndose a la catástrofe de Haití, para hacernos comprender “la gravedad del mal del que nos habla”.- También ha dicho otras muchas cosas que ustedes no quieren leer, agarrándose a esta frase como clavo ardiendo para “condenarle”.-

    Son tan “monstruosos” los pensamientos de los que dicen que Monseñor es insensible a los dolores que padecen sus semejantes en Haití, que no hacen otra cosa que ratificar como verdaderas las opiniones del obispo respecto a la “enfermedad espiritual de nuestra sociedad”.-

    ¿A ustedes les extraña los males que nuestra sociedad padece?: “niños que desaparecen”, “chicas jóvenes terriblemente asesinadas”, “violaciones con ensañamiento”, “mujeres acuchilladas por sus parejas”, “padres maltratados por sus hijos”, “profesores amenazados y despreciados por sus alumnos”, “policías encubridores de gravísimos delitos”, “financieros estafadores”, “empresarios que se quedan con lo ajeno”, “robos con violencia”, “divorcios que desorientan a los hijos”, “abortos de chicas adolescentes”, “juventud adoradora del alcohol y las drogas”, “terrorismo con extorsiones y muertes”, “bandas callejeras de matones”, “políticos corruptos”, “mafias de trata de blancas”, “jueces prevaricadores”, y… pueden seguir enumerando males hasta donde quieran.

    Con lo que la juventud percibe de nuestra sociedad a través de los medios de comunicación: prensa, radio y televisión, como… “modelos de vida”, no es extraño que “después” pasen todas estas cosas.- Y para más inri, pretenden quitar los crucifijos de las escuelas y colegios, que es querer quitar los mandatos que Jesucristo nos dio para enderezar nuestras conductas, para que seamos “hombres nuevos”; y no hay nadie que nos haga ver la “gran catástrofe” a la que nuestra sociedad se encamina.- El obispo Munilla sí lo hace: con sus escritos, con sus declaraciones, con las explicaciones del Catecismo de la Iglesia Católica.-

    Si la sal se desala… ¿quién la salará?.-

    Me encantaría que todos esos “virulentos críticos” del señor obispo de San Sebastián: religiosos y teólogos, me explicasen el Catecismo de la Iglesia Católica como lo hace el obispo Munilla.-

    De los titulares y tergiversaciones que hacen los periodistas en sus periódicos, me extraña menos, porque viven de la noticia espectacular, “aunque sea mentira”.- No se si lo hacen queriendo ó sin querer, pero son muy hábiles en “recortar” frases ó pensamientos para que el titular sea “espectacular”, “monstruoso” y “escandaloso”, para que vayamos corriendo al kiosco a comprar el periódico.-

    Un columnista que llama “tarugo” al señor obispo, también ha escrito: Eso de comparar la delicada situación española con la horripilante catástrofe de Haití no es solo una mentecatez, sino una blasfemia.- (aunque dice que puede estar emitiendo un juicio temerario al criticar a monseñor).-

    Señor periodista, usted que escribe columnas que casi son “puro Evangelio”, ¿no le habrá traicionado también “ese pedestal” de tener que escribir a diario algo espectacular, sin pensar muy bien en lo que dice, para que compremos el periódico y le paguen a usted su sueldo?-

    Quiero pensar que a Munilla no le han, ó no han querido entenderle; por eso, uno de esos teólogos que quieren “crucificarle” por lo dicho en la entrevista, escribe: Para una persona que cree en Dios, lo más sagrado es la vida humana.-

    ¿No será… “LA VIDA ETERNA”… señor teólogo?, y por ende ¿la vida humana, que es sagrada para “los que creen” y para “los que no creen” en Dios? .-

    El Obispo de San Sebastián, Monseñor Munilla, en la entrevista de la SER, dijo una

    ¡GRAN VERDAD!-


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: